
¿Tienes dolor en la espalda o el cuello que se irradia hacia piernas o brazos? ¿Sientes hormigueo, adormecimiento o debilidad? Estos pueden ser signos de una hernia de disco.
La hernia de disco lumbar o cervical es una de las causas más frecuentes de dolor intenso, limitación para caminar, levantar objetos o incluso dormir. Pero hoy en día existen tratamientos avanzados que pueden ayudarte a mejorar sin llegar directamente a cirugía.
Entre las alternativas actuales se encuentran la terapia regenerativa, ozonoterapia médica, descompresión vertebral no quirúrgica y rehabilitación especializada en columna, diseñadas para disminuir la presión sobre el disco, reducir la inflamación y controlar el dolor.
No todas las hernias requieren cirugía. En muchos casos, con un manejo adecuado es posible controlar el dolor, mejorar la movilidad y evitar la progresión del daño.
El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se utiliza para apoyar la reparación natural de tejidos alrededor del disco afectado. Es especialmente útil en hernia de disco lumbar o hernia cervical con dolor persistente, ayudando a reducir inflamación y mejorar la función.
La ozonoterapia ha demostrado ser una herramienta útil en el manejo de la hernia de disco. Ayuda a reducir la inflamación, mejorar la oxigenación de los tejidos y disminuir el dolor de forma gradual. Es una alternativa mínimamente invasiva que puede complementar otros tratamientos.
Mediante equipos especializados se realiza una tracción controlada que ayuda a disminuir la presión sobre el disco intervertebral. Esto puede aliviar la compresión sobre raíces nerviosas y mejorar síntomas como dolor irradiado, hormigueo o adormecimiento.
La combinación de ejercicio terapéutico, reeducación postural, láser, electroterapia y fortalecimiento de core es clave en el tratamiento de hernia de disco. Ayuda a estabilizar la columna, reducir la sobrecarga en el disco afectado y prevenir nuevas crisis de dolor.
Programas personalizados diseñados para corregir movimientos que agravan la hernia, mejorar la mecánica de la columna y fortalecer la musculatura que protege los discos. Son fundamentales para mantener los resultados a largo plazo.
✅ Dolor lumbar o cervical que se irradia a piernas o brazos
✅ Hormigueo, adormecimiento o debilidad en extremidades
✅ Episodios repetidos de dolor que limitan tu vida diaria
✅ Hernia de disco diagnosticada en resonancia magnética
✅ Deseo de agotar opciones conservadoras antes de cirugía

