Un síntoma describe este problema mejor que cualquier definición. La persona sale a caminar. Va bien los primeros cien o doscientos metros. Poco a poco las piernas se le van poniendo pesadas. Se sienta un momento en una banca. A los dos minutos está lista para seguir. Y a los doscientos metros, otra vez lo mismo.
Ese patrón tiene nombre y tiene explicación. Se llama claudicación neurógena y es la firma del canal lumbar estrecho.
Qué es el canal lumbar estrecho
Por dentro de la columna corre un túnel. Ahí van la médula y, más abajo, el manojo de raíces nerviosas que bajan hacia las piernas. Ese túnel es el canal raquídeo. En la zona lumbar viene con espacio de sobra.
Con los años ese espacio se va reduciendo. Las paredes del túnel se engrosan por varios frentes a la vez. Cuando el estrechamiento llega a comprimir las raíces que van por dentro, aparecen los síntomas.
El canal se estrecha despacio, a lo largo de años. Eso explica por qué casi nadie recuerda un momento en que empezó. Lo que la gente cuenta es que "hace un tiempo" ya no camina lo que caminaba.
Por qué tiene tantos nombres
Canal lumbar estrecho, conducto lumbar estrecho, estenosis de canal lumbar, estenosis espinal, estenosis raquídea. Todos son el mismo diagnóstico.
"Estenosis" significa estrechamiento en lenguaje médico. Así que estenosis del canal lumbar y canal lumbar estrecho dicen literalmente lo mismo, uno en griego y otro en español. Si tu reporte usa una versión y el médico usa otra, no te están hablando de dos cosas.
El canal estrecho que se ve en una resonancia no siempre da síntomas. Lo que hace el diagnóstico es la combinación de imagen estrecha más el patrón de las piernas al caminar. Una sola de las dos cosas no basta.
Claudicación neurógena: el síntoma que lo delata
Claudicar significa cojear. Neurógena, que el origen está en el nervio. El cuadro completo tiene rasgos bastante reconocibles.
- Aparece al caminar, no en reposo. Las piernas se sienten pesadas, acalambradas o adormecidas.
- Suele afectar las dos piernas, aunque casi siempre una peor que la otra.
- Cede al sentarse. En dos o tres minutos, no en media hora.
- La distancia que se puede caminar va bajando con los meses. Muchos pacientes la miden en cuadras.
- Estar de pie quieto también molesta, a veces más que caminar. Hacer fila es de las peores situaciones.
Los pacientes descubren solos algo que resulta ser diagnóstico. Inclinarse hacia adelante alivia. Por eso mucha gente con canal estrecho camina mejor empujando un carrito de supermercado que sin él. Y sube cuestas mejor de lo que las baja. Al flexionar el tronco, el canal se abre unos milímetros. Esos milímetros son la diferencia.
El año pasado atendí a una señora que llegó pidiendo una valoración de rodillas. Estaba convencida de que el problema estaba ahí porque solo le dolía al caminar. En la consulta mencionó de pasada que en el súper no le pasaba. Llevaba meses haciendo el mandado sin una molestia. Sus rodillas estaban bien. Lo que tenía era un canal lumbar estrecho. El carrito llevaba meses tratándola gratis.
Nervios o circulación: cómo distinguirlos
Existe otra claudicación, la vascular, que también hace doler las piernas al caminar. Se debe a arterias obstruidas. Su tratamiento es completamente distinto. Confundirlas es más común de lo que parece.
- Postura. En la neurógena, inclinarse hacia adelante alivia. En la vascular no cambia nada: lo que importa es dejar de caminar.
- Bicicleta. Quien tiene canal estrecho suele pedalear sin problema, porque va inclinado. Con claudicación vascular la bicicleta duele igual.
- Tiempo de alivio. La vascular cede rápido al parar, en un minuto o menos. La neurógena tarda un poco más y necesita cambiar de posición.
- Pulsos. En la vascular suelen estar disminuidos en los pies. Es de las primeras cosas que exploro cuando alguien cuenta este cuadro.
- Aspecto de la pierna. La mala circulación deja la piel fría, brillante y con menos vello. El canal estrecho no cambia nada de eso.
Las dos pueden coexistir en la misma persona, sobre todo en fumadores y diabéticos. Ahí hace falta ordenar cuál pesa más antes de tratar nada.
Ese patrón se puede medir y tratar. Agenda una valoración y sal con un plan proporcional a tu caso.
Por qué se estrecha el canal
El canal se cierra desde varios lados al mismo tiempo, y esa es la razón de que sea un problema de la edad:
- Las facetas se engrosan por artrosis. Es la espondiloartrosis, y cierra el canal desde atrás y desde los lados.
- El ligamento amarillo, que tapiza el canal por dentro, se engruesa y se pliega hacia adentro.
- El disco pierde altura y se abomba hacia el canal desde adelante.
- Si además hay una espondilolistesis, la vértebra desplazada recorta el canal de un tirón.
Existe una forma congénita, en personas que nacieron con un canal más pequeño de lo habitual. En ellas los síntomas aparecen antes, a veces cerca de los 40, porque partían con menos margen.
Central o foraminal
El sitio exacto del estrechamiento cambia los síntomas y también la cirugía, si llega a hacer falta.
La estenosis central aprieta el túnel principal, donde va el manojo de raíces. Da el cuadro clásico de claudicación en las dos piernas.
La estenosis foraminal estrecha la ventana lateral por donde cada raíz sale de la columna. Comprime una raíz concreta, así que se parece más a una radiculopatía: dolor de una sola pierna siguiendo un trayecto definido. Puede aparecer sola o junto con la central.
Tu reporte y el CIE-10
El código habitual es M48.06, que corresponde a estenosis del canal en la región lumbar. Si el reporte no especifica nivel, puedes ver M48.0 a secas.
Sobre las medidas del canal que a veces aparecen en milímetros: se manejan cifras de referencia, aunque valen menos de lo que parece. El diámetro por sí solo no define el cuadro. Influye la forma del canal, cuánto ocupa el ligamento, y la postura en que se hizo el estudio. Una resonancia se toma acostado, que es justo la posición donde el canal está más abierto y donde el paciente no tiene síntomas. Por eso hay estudios que se ven menos graves de lo que la persona vive de pie.
Tratamiento
Casi todos los casos empiezan por el camino conservador. A mucha gente le alcanza con eso durante años.
- Ejercicio en flexión. Bicicleta estática, caminadora con inclinación, natación, y trabajo de fortalecimiento del tronco. La lógica es la misma del carrito. Las posturas que abren el canal se toleran mejor. Un programa dirigido saca más provecho que ir por libre.
- Control del peso. Reduce la carga y mejora la distancia de marcha. En este cuadro se nota bastante.
- Medicación. Analgésicos en los brotes y neuromoduladores si el componente de hormigueo es marcado. No resuelven el estrechamiento.
- Infiltración epidural. Una infiltración desinflama las raíces comprimidas. Suele dar semanas o meses de alivio y sirve para ganar tiempo, sobre todo si se aprovecha para rehabilitar.
El canal no se vuelve a ensanchar solo. El tratamiento conservador no revierte la estenosis, mejora la tolerancia. Es una diferencia importante para poner expectativas donde corresponde.
Lo que quiero que recuerdes: mientras puedas hacer tu vida, el tratamiento conservador es una opción legítima y no una forma de posponer lo inevitable. La cirugía se plantea cuando la distancia que caminas ya decide por ti.
Cuándo se opera
Los criterios son bastante concretos. Se valora cirugía cuando la claudicación limita la vida diaria de forma clara, cuando el tratamiento conservador bien hecho no alcanzó, o cuando hay déficit neurológico que progresa. Existe además una urgencia real, poco frecuente pero seria. Se llama síndrome de cola de caballo e incluye adormecimiento de la zona genital y alteración para orinar o defecar. Eso no espera.
La operación consiste en abrir espacio, no en poner nada. Se retira el hueso y el ligamento engrosados que están comprimiendo. Buena parte de estos casos se resuelve hoy con cirugía endoscópica o mínimamente invasiva, con incisiones pequeñas y recuperación más rápida que con la técnica abierta clásica. Solo se añade una fijación cuando existe inestabilidad demostrada, que no es la mayoría.
El resultado que mejor responde a la cirugía es precisamente la claudicación: mucha gente recupera distancia de marcha en las primeras semanas. El dolor lumbar de fondo mejora menos. Conviene hablarlo antes de entrar al quirófano, para no salir con una expectativa que nunca fue realista.
Si te reconociste en el patrón de las piernas al caminar, agenda una valoración con un especialista en columna. En la clínica de la columna puedes ver el recorrido completo del paciente. Puedes revisar también nuestra página sobre estenosis de columna y la guía general de dolor de espalda baja.
¿Cada vez caminas menos antes de tener que sentarte?
Ese patrón tiene diagnóstico y tiene solución. En una valoración medimos hasta dónde llega la limitación y qué la está causando, con un plan que empieza por lo menos invasivo.
Agendar valoraciónDudas frecuentes sobre el canal lumbar estrecho
¿Qué es el canal lumbar estrecho?
Es el estrechamiento del túnel que recorre la columna por dentro y por el que bajan las raíces nerviosas hacia las piernas. Cuando ese espacio se reduce lo suficiente para comprimir los nervios, aparecen los síntomas. Se estrecha de forma lenta, a lo largo de años, por el engrosamiento de las facetas y los ligamentos.
¿Canal lumbar estrecho y estenosis de canal son lo mismo?
Sí, son el mismo diagnóstico con dos etiquetas. "Estenosis" es la palabra técnica para estrechamiento, de modo que ambas expresiones dicen exactamente lo mismo. En los reportes también aparece como conducto lumbar estrecho, estenosis espinal o estenosis raquídea.
¿Por qué me duelen las piernas al caminar y se alivian al sentarme?
Se llama claudicación neurógena. Al caminar erguido el canal está en su posición más cerrada y las raíces reciben menos espacio y menos riego, así que las piernas se ponen pesadas o acalambradas. Al sentarse o inclinarse hacia adelante el canal se abre unos milímetros y los síntomas ceden en un par de minutos. Por eso mucha gente camina mejor empujando un carrito de supermercado.
¿Cómo sé si es de la columna o de la circulación?
La pista más útil es la postura. Si inclinarse hacia adelante alivia y la bicicleta se tolera bien, apunta al canal estrecho. Si el dolor cede solo con parar, sin importar la posición, y la bicicleta duele igual, hay que pensar en causa circulatoria. En consulta se exploran además los pulsos de los pies. Las dos pueden coexistir, sobre todo en fumadores y diabéticos.
¿Cuál es el código CIE-10 del canal lumbar estrecho?
Suele codificarse M48.06, que señala el estrechamiento a nivel lumbar. Cuando el nivel no viene precisado en el reporte, verás M48.0 a secas. Ese número documenta el diagnóstico y nada más: ni mide gravedad ni anticipa cirugía.
¿El canal lumbar estrecho se puede curar sin cirugía?
El canal no se vuelve a ensanchar solo, así que el tratamiento conservador no revierte el estrechamiento. Lo que sí consigue, y en mucha gente durante años, es mejorar la tolerancia: más distancia de marcha y menos síntomas, a base de ejercicio en posturas de flexión, control del peso y, si hace falta, infiltraciones. Mientras puedas hacer tu vida, es una opción legítima.
¿Cuándo hay que operar un canal lumbar estrecho?
Se plantea al cumplirse alguno de tres supuestos: que la distancia que caminas condicione tu día a día, que meses de manejo conservador bien llevado no hayan bastado, o que aparezca un déficit neurológico en aumento. Aparte queda una urgencia infrecuente pero seria, el síndrome de cola de caballo, con adormecimiento genital y trastorno para orinar o defecar. Ese cuadro va a urgencias el mismo día.
¿Qué diferencia hay entre estenosis central y foraminal?
La central estrecha el túnel principal por donde baja el conjunto de raíces, y produce el cuadro típico de claudicación en las dos piernas. La foraminal cierra la ventana de salida de un nervio en particular, y su cuadro recuerda al de una radiculopatía. Duele una sola pierna, con el dolor siguiendo una línea que el paciente puede trazar con el dedo. Ambas formas aparecen por separado o combinadas.