Entre el 15 y el 40 por ciento de los dolores lumbares crónicos vienen de unas articulaciones del tamaño de una uña que casi nadie sabe nombrar. Se llaman facetas. Al desgastarse producen un dolor con personalidad propia. Aparece al arquearse hacia atrás y mejora al sentarse. Rara vez pasa de la rodilla.
Ese cuadro tiene nombre y tiene un tratamiento que funciona bastante bien. Se diagnostica tarde porque la atención suele irse a la hernia que también aparece en la resonancia.
Qué son las articulaciones facetarias
Cada par de vértebras se une por tres puntos. El disco va adelante y aguanta el peso. Atrás, dos articulaciones pequeñas guían y limitan el movimiento, una a cada lado. Esas son las facetas, o articulaciones cigapofisarias si prefieres el nombre largo.
Son articulaciones completas, con cartílago, líquido sinovial y cápsula. Y están muy inervadas, que es lo que las vuelve protagonistas del dolor. Cada faceta recibe ramitas nerviosas de dos niveles distintos, llamadas ramas mediales. Sobre esas ramitas se monta después todo el tratamiento.
Su función es de guía. Deciden en qué dirección se puede mover cada segmento de la columna. En la zona lumbar están orientadas para permitir flexión y extensión, pero frenar la rotación. Por eso los giros bruscos con carga son de lo que peor les sienta.
Artrosis facetaria o síndrome facetario
Los dos términos se usan como sinónimos y describen cosas diferentes.
La artrosis facetaria es el desgaste visible en una imagen. Es un hallazgo. A partir de los 50 años lo tiene muchísima gente, buena parte de ella sin ninguna molestia. Forma parte del proceso general que en los reportes suele aparecer como espondiloartrosis.
El síndrome facetario es el cuadro clínico: cuando esas articulaciones desgastadas son de verdad el origen del dolor que sientes. Tener artrosis facetaria en la resonancia no significa tener síndrome facetario.
La distinción no es académica. Cambia por completo lo que hay que hacer, y explica por qué a tanta gente le tratan una hernia que resultó ser un hallazgo mudo mientras el dolor venía de las facetas.
Ninguna imagen puede demostrar por sí sola que el dolor viene de las facetas. La confirmación se hace con un bloqueo diagnóstico, que es la única prueba que responde esa pregunta.
Diccionario de tu reporte
Los radiólogos usan un vocabulario amplio para describir la misma articulación en distintos estados. Traducido:
- Hipertrofia facetaria. La faceta está engrosada, ha crecido. Es la más relevante de la lista porque ese crecimiento puede invadir el espacio de los nervios y contribuir a un canal lumbar estrecho.
- Esclerosis facetaria. El hueso que está bajo el cartílago se ha endurecido. Es una respuesta normal al desgaste, no una enfermedad aparte.
- Sinovitis facetaria. La membrana que produce el líquido articular está inflamada. Suele indicar que esa faceta está activa en este momento, lo cual la vuelve sospechosa como origen del dolor.
- Hidrartrosis o derrame facetario. Hay más líquido del normal dentro de la articulación. Misma lectura que la anterior.
- Artropatía facetaria. Término general para decir que la articulación está enferma, sin especificar cuánto.
- Tropismo facetario. Las dos facetas de un mismo nivel tienen orientaciones distintas entre sí. Es una variante con la que se nace y se asocia a más desgaste en ese nivel.
Los términos que hablan de inflamación activa, como sinovitis e hidrartrosis, pesan más que los que describen desgaste antiguo. Una faceta con derrame es candidata mucho más firme que una simplemente esclerosada.
Ese patrón apunta a las facetas y se confirma con una prueba concreta. Agenda tu valoración.
Cómo duele
El patrón es bastante característico y se puede reconocer en consulta antes de mirar ninguna imagen.
- Duele más al arquearse hacia atrás y al girar el tronco. Esos dos movimientos cargan directamente las facetas.
- Mejora al sentarse o al inclinarse hacia adelante, posiciones que las descargan.
- Molesta estar de pie quieto, más que caminar. Hacer fila es peor que dar un paseo.
- Hay rigidez por la mañana que se afloja en veinte o treinta minutos de movimiento.
- El dolor puede irse al glúteo y a la parte alta del muslo, pero se detiene ahí. No baja al pie ni da hormigueo.
Ese último punto es el que más ayuda a separarlo de una radiculopatía. El dolor facetario es referido, no irradiado: se siente en un área difusa del glúteo, sin seguir la línea limpia de un nervio.
Hace unos meses vino un paciente con una resonancia que mostraba una protrusión discal y le habían planteado cirugía. Al explorarlo, el dolor se reproducía exactamente al extender la espalda y desaparecía al sentarse. No tenía nada en la pierna. Un bloqueo facetario le quitó el dolor en veinte minutos. La protrusión seguía ahí, muda, como llevaba probablemente años.
Lumbar y cervical
El síndrome facetario lumbar es el más común. Es el que acabo de describir. Afecta sobre todo los últimos niveles, L4-L5 y L5-S1, que son los que más carga soportan.
La versión cervical funciona igual con otro mapa. Las facetas del cuello refieren dolor a la nuca y al trapecio, y a veces hasta detrás de la oreja. Los niveles altos son una causa frecuente de dolor de cabeza que sube desde la base del cráneo. Es uno de los orígenes posibles de una cervicalgia persistente, sobre todo cuando lleva meses sin responder a nada.
El bloqueo que confirma el diagnóstico
Este cuadro tiene algo que casi ningún otro dolor de espalda tiene. Una prueba que da respuesta directa.
Un bloqueo facetario consiste en depositar anestésico local sobre las ramas mediales, esas ramitas que llevan la sensibilidad de la faceta sospechosa. Se hace con guía de imagen y toma pocos minutos, de forma ambulatoria.
La lógica es simple. Si al dormir esos nervios el dolor desaparece durante las horas que dura el anestésico, la faceta era la culpable. Si no cambia nada, el dolor venía de otro sitio y toca seguir buscando. En columna no abundan las pruebas que respondan con esa limpieza.
Existe también la infiltración intraarticular, que mete el medicamento dentro de la articulación en vez de sobre sus nervios. Sirve más para tratar que para diagnosticar.
El bloqueo puede dar falsos positivos. El anestésico se difunde y a veces adormece más de lo previsto. Por eso muchos protocolos piden repetirlo antes de plantear un tratamiento definitivo, para comprobar que el resultado se sostiene.
Tratamiento conservador
Casi todo empieza aquí y a mucha gente le alcanza.
- Estabilización del tronco. Abdomen y glúteos fuertes descargan las facetas. Es la medida con mejor evidencia y la que sostiene el resultado a largo plazo. Un programa dirigido rinde bastante más que ir por libre.
- Trabajo en flexión. Ejercicios que llevan la columna hacia adelante, que es la dirección en que las facetas descansan.
- Evitar la extensión repetida. Pintar techos, colgar cosas en alto, algunos deportes de raqueta. No hay que dejarlos para siempre, sí dosificarlos.
- Antiinflamatorios en los brotes. Ciclos cortos, para poder moverte.
Lo que quiero que recuerdes: el desgaste de las facetas no se revierte, pero el dolor que produce sí se puede apagar. Son dos objetivos distintos y solo el segundo cambia tu vida.
Rizólisis por radiofrecuencia
Cuando el bloqueo confirmó el origen pero el alivio se va a las pocas semanas, entra esta opción.
La rizólisis, también llamada radiofrecuencia o denervación facetaria, aplica calor controlado sobre esas mismas ramas mediales. En vez de dormirlas unas horas, interrumpe su capacidad de transmitir dolor durante mucho más tiempo. Suele hablarse de varios meses a un par de años.
Antes de plantearla, tres advertencias.
- Solo se plantea si el bloqueo previo funcionó. Sin esa confirmación, los resultados caen mucho.
- Los nervios se regeneran, así que el efecto se agota con el tiempo. El procedimiento se puede repetir.
- Esas ramas mediales solo llevan sensibilidad de la faceta. No mueven músculos ni dan sensibilidad a la piel de la pierna, por eso el procedimiento no deja debilidad ni adormecimiento.
Es ambulatorio y la recuperación es rápida. Para un síndrome facetario bien identificado, es de los procedimientos con mejor relación entre lo poco invasivo que es y lo que resuelve.
¿Tiene cura?
El cartílago desgastado no vuelve. En ese sentido estricto, no se cura.
Ahora, esa pregunta casi siempre significa otra cosa: si vas a poder volver a hacer tu vida sin este dolor. Y ahí la respuesta es que sí en la mayoría de los casos. Entre el ejercicio bien orientado y los procedimientos dirigidos a la faceta correcta, la mayor parte de los pacientes recupera su actividad y deja de organizar el día alrededor de la espalda.
La cirugía casi no aparece en esta historia. Una artrosis facetaria aislada no se opera. El quirófano entra cuando ese desgaste produjo una estenosis con síntomas neurológicos, o cuando existe inestabilidad demostrada, que son escenarios distintos.
Cuando el dolor empeora al arquearte, mejora al sentarte y lleva meses sin respuesta clara, pide que un especialista en columna valore si las facetas son el origen. Puedes conocer nuestra clínica de la columna y cómo trabajamos. Puedes revisar también la guía general de dolor de espalda baja.
¿Te duele más al arquearte y mejora al sentarte?
Ese patrón apunta a las facetas y se puede confirmar con una prueba concreta. En una valoración revisamos si son el origen de tu dolor y qué procedimiento corresponde.
Agendar valoraciónDudas frecuentes sobre la artrosis facetaria
¿Qué es la artrosis facetaria?
Es el desgaste de las articulaciones facetarias, las dos articulaciones pequeñas que unen cada par de vértebras por detrás. Tienen cartílago y cápsula como cualquier otra articulación, y con los años pierden cartílago y desarrollan crecimientos óseos. Es un hallazgo muy frecuente a partir de los 50 años, buena parte de las veces sin ningún síntoma.
¿Artrosis facetaria y síndrome facetario son lo mismo?
No. La artrosis facetaria es el desgaste que se ve en una imagen. El síndrome facetario es el cuadro clínico que aparece cuando esas articulaciones son realmente el origen del dolor. Se puede tener artrosis facetaria en la resonancia sin tener síndrome facetario, y esa diferencia cambia todo el tratamiento.
¿Qué significa hipertrofia facetaria en mi reporte?
Que las facetas están engrosadas, han crecido de tamaño. Es la consecuencia habitual del desgaste de larga evolución. Importa vigilarla porque ese crecimiento puede invadir el espacio por donde pasan los nervios y contribuir a un canal lumbar estrecho.
¿Qué es la sinovitis facetaria?
Es la inflamación de la membrana que produce el líquido dentro de la articulación facetaria. A diferencia de otros términos que describen desgaste antiguo, la sinovitis indica actividad inflamatoria en ese momento, lo que convierte a esa faceta en una candidata firme como origen del dolor.
¿Cómo se confirma que el dolor viene de las facetas?
Con un bloqueo facetario diagnóstico. Se deposita anestésico local sobre las ramas mediales, los nervios que llevan la sensibilidad de la faceta sospechosa, guiado por imagen. Si el dolor desaparece durante las horas que dura el anestésico, la faceta era el origen. Ninguna resonancia puede demostrar eso por sí sola.
¿Qué es la rizólisis facetaria?
Es la aplicación de calor controlado por radiofrecuencia sobre las ramas mediales, para interrumpir durante meses su capacidad de transmitir dolor. También se le llama denervación facetaria. Solo se plantea cuando un bloqueo previo confirmó el origen, es ambulatoria, y como los nervios se regeneran, el efecto se agota con el tiempo y el procedimiento se puede repetir.
¿La artrosis facetaria tiene cura?
El cartílago desgastado no se regenera, así que el desgaste no se revierte. Pero el dolor que produce sí se puede controlar, y en la mayoría de los pacientes de forma muy satisfactoria, combinando ejercicio de estabilización con procedimientos dirigidos a la faceta correcta. La pregunta que importa no es si desaparece el desgaste sino si recuperas tu actividad, y eso suele conseguirse.
¿Se opera la artrosis facetaria?
Una artrosis facetaria aislada no se opera. La cirugía entra cuando ese desgaste produjo una estenosis del canal con síntomas neurológicos que limitan la vida, o cuando hay inestabilidad demostrada. Para el dolor facetario sin esos elementos, las opciones son el tratamiento conservador y los procedimientos percutáneos.