¿Qué es la vertebroplastia?
La vertebroplastia (también llamada vertebroplastia percutánea) es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se inyecta cemento óseo (PMMA) en una vértebra fracturada para estabilizarla y aliviar el dolor. Se realiza bajo anestesia local con sedación, guiada por fluoroscopia para garantizar precisión milimétrica.
Es el tratamiento de elección para fracturas vertebrales por compresión, generalmente causadas por osteoporosis, traumatismos menores o tumores. El cemento se endurece en minutos, devuelve estabilidad a la vértebra y elimina el dolor mecánico que genera la fractura.
El paciente se va caminando el mismo día y el alivio del dolor suele ser inmediato, en 24-48 horas. Comparada con la cirugía abierta tradicional, la vertebroplastia es ambulatoria, sin incisiones grandes y con recuperación radicalmente más corta.
¿Qué es la cifoplastia?
La cifoplastia (también llamada cifoplastia con balón o cifo-vertebroplastia) es una variante avanzada de la vertebroplastia que añade un paso clave: antes de inyectar el cemento, se introduce un balón que recupera la altura perdida del cuerpo vertebral. Una vez expandido el espacio, se retira el balón y se rellena con cemento óseo.
La cifoplastia vertebral es preferible a la vertebroplastia simple cuando hay pérdida de altura significativa (más del 25%), cifosis (joroba progresiva) o cuando se busca corregir la deformidad además de aliviar el dolor. Tiene tasa de éxito de 90-95%.
En la práctica clínica, muchas veces se combina la técnica del balón (cifoplastia) con vertebroplastia clásica en distintos niveles del mismo paciente. Por eso se habla de vertebroplastia y cifoplastia como un mismo conjunto de procedimientos de augmentación vertebral.